En primer lugar, debes saber que cada profesor tiene un estilo muy particular para dar su clase. Esto no significa que unos son mejores que otros. Es importante que mantengas una actitud de respeto y profesionalismo dentro del salón de clases.
Completa tus tareas y lee el material antes de cada sesión de clase. Evita ausentarte de tus clases, ya que crearás una mala impresión. En la medida en que asistas a clases, conocerás el estilo de enseñanza de tu profesor.
Te recomendamos que asegures tu prontuario y observes los capítulos y temas que van a discutirse durante cada sesión de clase. Mientras leas el capítulo, puedes ir haciendo un bosquejo e identificando los temas principales.
Primero, observa los tópicos en que dividen el capítulo y revisa de forma general el contenido. Explora las tablas, ilustraciones y gráficas que sean presentadas para que puedas visualizar el pensamiento de los autores. Presta atención a las palabras en negrillas o a las itálicas.
Prepara tus propias preguntas y lee el capítulo buscando las respuestas a las mismas. Haz tus propios dibujos y relaciónalos con imágenes en tu mente. Mientras lees, memoriza los tópicos más importantes, así como aquella información que no conoces. Prepara un resumen de cada capítulo y utilízalo como repaso para examen. Busca al final de cada capítulo las preguntas guías; éstas te podrán ayudar a prepararte para el examen.
En relación a tu profesor/a, debes mantenerte atento a la forma en que ofrece la información. Podrás notar que enfatiza más algunas cosas que otras. Pero ten cuidado, no siempre viene en el examen lo que se discutió en la clase solamente. Encontrarás preguntas que no se discutieron, pero que están relacionadas con el material de la clase.
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